blogs noticias




rss feeds RSS / /

Todo termina cayendo

Por Valdelicea
La verdad es que no sé por qué unos caen y otros no. O por qué algunos teniendo todas “las papeletas” para caer aún se mantienen. No lo sé. Pero lo que sí sé es que yo soy de los que cayó, y más de una vez.

Tampoco sé si es ley de vida. O si para aprender a vivir hay que rozar la “no vida” en alguna que otra ocasión. Pero lo que sí sé es que para aprender a levantarnos es necesario caer primero. Y una vez te levantas, ya sabes lo que tienes que hacer la próxima vez, si vuelve a ocurrir: levantarte cuanto antes.

Con más frecuencia de lo que creemos, sabemos, vemos o recibimos noticias de gente que ha caído, gente cercana, conocida…, pero rara vez hacemos algo. Unas veces por desinterés o porque pensamos que ya saldrá, que ya se levantará cuando le toque, y otras porque creemos que no somos los más adecuados para ayudar. La lista de justificaciones es tan larga que os sorprendería saber hasta qué punto llega nuestra mezquindad. Así es, somos mezquinos. Muy tacaños en esto de dar… o prestar ayuda. Lo he dicho muchas veces: menos es nada. Cualquier cosa que puedas dar por pequeña que creas que sea, es ya en sí misma mucho para quien no tiene nada o en un momento dado lo ha perdido todo, pongamos por caso, hasta el equilibrio. Y naturalmente, no sólo hablo de equilibrio físico; no olvidéis otros tanto o más importantes como son el emocional, el espiritual…

Cuando uno está mal, cualquier cosa por nimia que sea le parece enorme. Pero lo peor de todo con diferencia, lo peor, es sentir que se está solo.

Hagamos de esta aventura que es la vida un viaje acompañado, como es y como debe seguir siendo. Aquí va esta mano por si alguien necesita apoyarse.

© Manel Marina. Valdelicea ONGD 2008

Comparte y promueve este artículo en Internet con

Email del Autor: manel@valdelicea.es
Página web del Autor: http://www.valdelicea.es

Publicado Sunday, April 27 2008