RSS /
/
Sabemos que la anormal tranquilidad que vivimos es tensa, que las cosas
no tienen sentido; sabemos que algo va a pasar
.
Se escucha en los medios y se lee en la prensa sucesivas opiniones de
quienes dicen que estamos tocando fondo. Muchos sienten que la crisis ha
terminado, dado que el daño de la situación hipotecaria es ya cuantificable, y
después de un largo proceso de toma de pérdidas y provisión de reservas por
parte de los bancos.
Es innegable que los bancos han recorrido un doloroso camino. Han castigado
posiciones en sus balances y, en ocasiones, éste ha sido superior a lo
estrictamente necesario, pues algunas posiciones riesgosas valdrían más de lo
reflejado en los balances, aún en situaciones críticas. La pregunta, sin
embargo, es si habrá nuevas razones para tomar pérdidas y cuáles serán las
fuentes de éstas.
Podemos acotar el daño que proviene de la crisis de hipotecas de mala calidad
crediticia, pero la desaceleración de la economía es evidente hasta para un
avestruz que tenga la cabeza metida en un agujero. Veamos algunos ejemplos
de señales inequívocas.
Hace algunos años, la quiebra del condado de Orange en California ocasionó
enormes pérdidas a incontables intermediarios financieros y a quienes tenían
bonos emitidos por éste entre sus activos. Ahora, pudiéramos ver una quiebra
sustancialmente más grande, la mayor quiebra de un municipio en la historia.
El municipio de Jefferson en Alabama tiene una deuda que equivale a más de
siete mil dólares para cada poblador de la entidad, incluyendo mujeres y niños.
La probabilidad de que puedan seguir fondeando esa deuda va decreciendo
conforme el costo de la misma ha ido ascendiendo exponencialmente. Otros
municipios pudieran estar en situaciones similares, lo cual amenaza con fuertes
caídas en los precios del enorme mercado de bonos municipales.
21 de 36 estados que han reportado ingresos por impuestos al consumo en el
primer trimestre del año muestran una caída, relativa al mismo periodo del año
pasado. En agregado, incluso, los ingresos de los 36 estados son ligeramente
inferiores
La aseguradora “monoliner” Ambac (de la cual también hablé ampliamente en
un artículo anterior), que había logrado mantener su calificación crediticia triple
“A”, acaba de tomar más de tres mil millones de dólares en pérdidas nuevas.
La probabilidad de que pierda su calificación ha aumentado, y esto pondría en
riesgo a las calificaciones de emisiones en el mercado que valen más de 30 mil
millones de dólares. Se estima que, debido a problemas con “monoliners”
(aseguradoras que exclusivamente se dedican a cubrir el riesgo de que el
emisor de un bono no tenga recursos para pagarlo), el sistema financiero
pudiera tener que reconocer nuevas perdidas en alrededor de cinco mil
millones de dólares.
Las cifras de construcción residencial cayeron a una tasa anual de 26.7%,
después de ya haber caído 25.2% en el último trimestre del año pasado. No se
había registrado cifras tan negativas desde la recesión de 1981. El número de
unidades no habitadas que se ofrecen en el mercado aumentó a 2.3 millones,
un crecimiento de 20% y la cifra más alta en la historia. La caída en el precio de
los inmuebles apenas empieza. Se dice que las bajas en ese mercado son
simétricas a las alzas. Si ese es el caso, el proceso de alza tomó seis años.
El crecimiento en el gasto de consumo ha crecido durante 65 trimestres
consecutivos, una cifra sin precedente. Pero considerando que ésta incluye
gastos en salud y educación, es importante ver que el gasto en bienes
duraderos y no duraderos se contrajo a un ritmo anual de 3%.
Es también alarmante notar que dentro del uso de tarjetas de crédito, ha
crecido fuertemente el uso de éstas para el pago de gastos esenciales como
alimentos.
Igualmente, el nivel de salidas de dinero proveniente de programas para retiro
llama la atención, particularmente considerando que al sacar dinero de éstos
(los llamados 401-K’s) se tiene que pagar impuestos y multas, pues sólo es
posible hacer retiros sin penalidad hasta después de cumplir 59 años de edad.
Podemos asumir que la gente que utiliza estos recursos está más que
desesperada.
La empresa Standard and Poors espera que los niveles de “default” de
emisiones “chatarra” se incremente de 1% el año pasado (el punto más bajo en
la historia) a 4.7% en los próximos doce meses.
La combinación de todas estas situaciones llevará a que los precios de la
vivienda sigan bajando, a que los problemas con las hipotecas aumenten, y a
que los niveles de empleo bajen. En mi opinión, la caída en el consumo será
mucho más fuerte de lo esperado, hemos visto la primera parte de una crisis en
la cual la economía ha resentido el efecto de la crisis financiera, ahora veremos
cómo el sector financiero es afectado por una crisis económica.
Mientras tanto, la gente habla feliz de que ya tocamos fondo. Pero hay señales
que no tienen sentido. Por ejemplo, los precios de bonos que tienen respaldo
de activos tangibles son inferiores a los que no lo tienen. Esto no tiene lógica
alguna. El precio de un bono que tiene un respaldo específico debe ser siempre
mayor al que no cuenta con éste. Esto responde, quizá, al hecho de que el
mercado para los mejores bonos ha sido más eficiente para reflejar la demanda
real. Si ese es el caso, hay muchos bonos en los inventarios de inversionistas e
intermediarios que aún no han sido suficientemente castigados.
Igualmente, los precios de préstamos bancarios que cotizan en Europa son
más altos que los que cotizan en Estados Unidos, quizá debido a que los
primeros son típicamente parte de posiciones de Hedge Funds que tienen
problemas y que probablemente aún se verán forzados a reconocer pérdidas
mayores.
Pero también vemos que impera la falta de lógica entre las decisiones de los
inversionistas. La realidad es que muchos de ellos ven discrepancias como las
anteriores y no se animan a zambullirse en la piscina pues se sienten
inseguros. Igualmente, evitan participar en bonos que ofrecen rendimientos
atractivos, porque no distinguen entre diferentes tipos de riesgo crediticio.
Un bono emitido por la cementera internacional Cemex, por ejemplo, pagando
más de 8% en dólares parece una buena inversión aun con el mercado de
construcción en crisis. No tiene sentido, sin embargo, que muchos
inversionistas sientan mayor confianza en cambiar a euros sus posiciones en
dólares, a pesar de que quizá corren el riesgo de estar comprando esta
moneda en lo que pudiera ser su precio más alto.
Falta aún un largo camino por recorrer dentro de esta complicada recesión.
Pero, aun en este tipo de entorno, es posible encontrar buenas oportunidades
de inversión a largo plazo. Veremos las mejores oportunidades de inversión en
décadas, pero estas serán para aquellos que tengan estrategias de largo plazo,
para quienes no quieran hacerse ricos de la noche a la mañana y para quienes
tengan la sensatez para no escuchar el canto de las sirenas. Eventualmente,
las cosas tarde o temprano vuelven a su curso.
Nube de Tags
horoscopo juegos musica noticias monografias casino tarot blogs tests interpretación de sueños contactos empleos poker angeles consultorio sexual becas diarios de viajes anime clasificados chistes