Me ha honrado mi muy apreciado colega y amigo, Leonardo Pereira Meléndez, con la distinción, gratamente aceptada por mí, de escribir el Prólogo de su nueva obra, “ANOTACIONES DE DERECHO PROCESAL PENAL”.
Leonardo, siempre preocupado y apasionado – desde que lo conozco – por el derecho procesal penal, y en especial, por la normativa de nuestro Código Orgánico y sus instituciones, nos presenta un extraordinario ensayo en el que analiza y escudriña importantes temas de actualidad en torno al sistema acusatorio de enjuiciamiento criminal venezolano que hoy nos rige, abordando tópicos realmente significativos y polémicos, a los cuales procura dar adecuada respuesta, o, simplemente, dejarlos “sobre el tapete” para la reflexión y conclusión del lector, no sin mostrarnos antes la doctrina y jurisprudencia más autorizada y moderna sobre cada asunto tratado.
El estilo literario empleado por Leonardo a lo largo de sus “Anotaciones” es bastante personal y muy exclusivo de él, pues muchas de sus ideas, opiniones y críticas las expone de forma aguda y perspicaz, algunas con cierta ironía, pero con notable erudición, combinando sus indiscutibles dotes de poeta y filósofo con las de jurista estudioso, serio y preocupado por el desenvolvimiento del devenir procesal penal, lo que hace a la lectura realmente amena y placentera, y, sobre todo, muy provechosa.
El lenguaje coloquial, llano y sincero que nos brinda Leonardo en muchas de las líneas de su magnífico trabajo, no le hacen perder el celo de sus planteamientos y la objetividad de sus proposiciones, muchas de las cuales compartimos a plenitud, en tanto que otras, pese a nuestra discrepancia, son dignas de respeto y atención.
Leonardo nos ofrece, en su particular estilo, veinte temas en total de sumo interés y palpitante actualidad, tratándolos de manera concreta y apropiada desde diversos enfoques y perspectivas, entre los que destacan, por su originalidad y escasa atención por la doctrina patria, los concernientes al valor práctico de la justicia, el careo de testigos, el valor probatorio del juramento desde el punto de vista procesal, la dicotomía de la prueba, la inconstitucionalidad del efecto suspensivo contra la decisión que acuerda la libertad del imputado, la apreciación probatoria de las entrevistas efectuadas a testigos en la fase introductoria y la confesión como medio de prueba en el COPP; sin descuidar el análisis de otros siempre polémicos temas, como los atinentes al auto de apertura a juicio, el principio de igualdad entre las partes, la imparcialidad del juez como garantía del proceso, la protección de la víctima y la prueba ilícita como violación del debido proceso; y abordar también otros no menos importantes, como el valor probatorio del acta del debate, las fases del proceso penal venezolano, la cosa juzgada, la motivación de la sentencia, la problemática de la extracción de sangre al imputado sin su autorización y el acuerdo reparatorio como alternativa a la prosecución del proceso penal.
Y todas estas llamativas materias las comenta Leonardo a la luz de acreditadas opiniones doctrinarias de afamados juristas y procesalistas, tanto foráneos como patrios, trayéndolas oportunamente a colación, destacando, de los primeros, las de Devis Echandía, Eugene Florían, Luigi Ferrajoli, Alberto Binder, Francesco Carnelutti, Francois Gorphe y Nicola Fraimarino Dei Malatesta, y de los nuestros, las de Eric Lorenzo Pérez Sarmiento, Carlos E., Moreno Brandt, Pedro Berrizbeitia, Frank Vecchionacce, Roberto Delgado Salazar, Nelly Arcaya de Lándaez, Julio Elías Mayaudón y Jesús Ramón Quintero, entre otros muchos renombrados autores, sin descuidar la más relevante y moderna doctrina jurisprudencial de nuestro Tribunal Supremo de Justicia, convirtiéndose así sus “Anotaciones” en importante referencia bibliográfica y obligado texto de consulta para ahondar y profundizar en el estudio de cada asignatura tratada, lo que constituye un innegable valor agregado de su obra, que, a no dudar, será de indiscutible utilidad para los estudiosos de nuestra disciplina y para quienes se inician en ella.
Sus propias reflexiones filosóficas, los pensamientos de consagrados autores, como Beccaria y Carnelutti, y las ideas de reputados sabios y jurisconsultos de todos los tiempos, están presentes a lo largo del ensayo, que en ocasiones aparecen intercaladas con ocurrentes comentarios mundanos y jocosas anécdotas, destacando entre estas, por su singular agudeza, la referida a la pregunta hecha al doctor Ramón Pérez Linares respecto a lo qué se requería para dictarle a una persona una medida de privación de libertad, a lo que aquél simplemente respondió: “Papel y lápiz”. Tampoco faltan las afectuosas referencias a colegas, amigos y familiares, como cuando le agradece a “Raquelita”, su querida hermana y nuestra gran amiga, haberle regalado el Libro “Derecho y Razón (Teoría del garantismo penal)”, de Luigi Ferrajoli; mostrando además su nobleza y magnanimidad en las “Dedicatorias” que hace en algunas de sus “Anotaciones” a distinguidos juristas y colegas del foro penal venezolano, demostrándoles con ello su admiración, respeto y cariño por su honestidad, trayectoria y méritos personales y profesionales.
Leonardo es también particularmente pródigo en elogios y alabanzas hacia muchos de los distinguidos autores que nombra a lo largo de la obra, y, sin mezquindades ni egoísmos, realza el plausible aporte de cada uno ellos a la ciencia procesal penal, empleando las autorizadas opiniones de estos como argumentos de autoridad de las suyas propias; pero sus loas no le hacen perder la objetividad y sindéresis – como buen jurista que es – al momento de brindarnos sus reflexiones y pareceres, pese a no compartir algunas de las posturas doctrinarias citadas.
Es ostensible la valía de la obra como libro de consulta y estudio, por lo cual no debe faltar en ninguna Biblioteca, pues, dicho ha quedado, son de sumo interés y palpitante actualidad los temas seleccionados, y su singular tratamiento invita al estudio y a la reflexión; esperando que Leonardo, en un futuro cercano, nos obsequie con igual pasión, otros vitales estudios de derecho procesal penal que también merecen ser analizados por su rica pluma y original prosa, en pro del desarrollo de nuestra ciencia.
Leonardo: Recibe mis más sinceras y merecidas palabras de felicitación por tu encomiable esfuerzo y tus meritorios “volanderos comentarios”, que seguramente serán bien recibidos y altamente estimados por la comunidad jurídico-penal venezolana; no restándome más que desearte el mayor de los éxitos y mi reconocimiento por tu acendrado amor y dedicación por el estudio del derecho procesal penal.
JOSÉ LUIS TAMAYO RODRÍGUEZ
Profesor de Pre y Post Grado de la U.C.V.
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