esconder lo que no conviene que se vea, pero no hacer lo que, de verdad, se llama una limpieza general. Más claro: el presidente Zapatero se propone prohibir los anuncios de "contactos" en la presa, en lugar de agarrar el toro por los cuernos y legalizar o prohibir el ejercicio de la prostitución. Eso es lo que debe de hacer, tomar una decisión en ese sentido, y dejarse de paños calientes.
Prohibir a la prensa publicar esos anuncios, además de un coste económico para los medios, no evita la llamada “trata de blanca”, pero sí abre un camino (¡uno más!) al control que los que mandan (sean los que sean) gustan de tener sobre los medios de difusión. Un gobierno intervencionista, controlador de lo que comemos, fumamos, bebemos... llegará a querer controlar también lo que hacemos bajo las sábanas, con quién y a cambio de qué.
Recuerdo cuando “en España nunca pasaba nada luctuoso” porque en la prensa nada se decía. Época felizmente pasada pero que parece querer recuperar Zapatero haciendo que no se sepa públicamente lo que de verdad existe. Parece ingenuo, de una ingenuidad tan aguda como llamar en su día “recesión” a lo que era una crisis económica, o “brotes verdes” a lo que se ha convertido en una subida de impuestos y en una “sugerida” congelación de pensiones.
Y no crean que estoy a favor de la explotación de seres humanos (lo escribo así no por retórica literaria, sino porque en la protitución hay hombres y mujeres) pero sí en contra de que el Gobierno meta sus narices en todos sitos. Me consta que hay mujeres que son explotadas sexualmente, y eso lo debe de evitar el Gobierno que para ello cuenta con la policía, para detener, y con los jueces para castigar.
Yo es que... de verdad, oigo la palabra “prohibir” y me rechinan los dientes.
Salvador Enríquez
e-mail: senriquez@portalatino.net
Este texto aparcerá en la columna “Pensando en...” en LA HOJA DE VALLECAS (agosto de 2010)
Email del Autor:
senriquez@portalatino.net
Página web del Autor:
http://salvadorenriquez.galeon.com
Enviar este artículo por email