La Iglesia católica no debe seguir llamándose cristiana. ¿Qué diría Jesús de Nazaret si viniera de nuevo en esta época a la Tierra y viera lo que la Iglesia ha hecho de la obra de Su vida?
Jesús amaba a los animales. Cuando estuvo ayunando en el desierto, éstos se acercaron a Él y se hicieron amigos suyos. Los primeros cristianos vivían principalmente de forma vegetariana y en las primeras comunidades cristianas no sólo se excluían a los soldados, sino tambien a los cazadores.
La Iglesia continúa negando en la actualidad que los animales tengan alma y continúa justificando el maltrato repetido y la tortura de miles y millones de animales en los experimentos de laboratorio, en la cría intensiva y en la caza. La indiferencia, más bien el desprecio a la naturaleza y a los animales, fundamentados en las enseñanzas de la Iglesia, tienen una parte importante de culpa en la actual explotación brutal e ilimitada de la naturaleza en toda la Tierra. Al fin y al cabo también la catástrofe climática tiene aquí sus raíces.
A pesar de contradicciones como ésta, la Iglesia sigue denominandose «cristiana». Esto es un escándalo que no queremos tolerar más. ¡Basta ya del fraude de etiquetaje por parte de la Iglesia!. Nosotros somos cristianos libres que luchan por el Cristo del Sermón de la Montaña. Nos sentimos unidos y comprometidos con Cristo, el que siendo Jesús de Nazaret vivió entre nosotros. Nadie tiene que hacer que la enseñanza original del Nazareno sea la norma de su vida. Sin embargo, quien dice ser «cristiano», no debería hacer constantemente lo contrario de lo que quería y enseñó Jesús, el gran maestro de la libertad.
Extracto de la demanda presentada ante el Triunal de Friburgo (Alemania) por Dieter Potzer y otros contra el Arzobispado de Friburgo.
Cristianos libres por el Cristo del Sermón de la Montaña
en todas las culturas de todo el mundo”
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