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MOVIMIENTOS SOCIALES Y CONCIENCIA ESPIRITUAL

Por PATROCINIO NAVARRO
¿SALVAR LO HUMANO O SALVARNOS DE LO HUMANO?

II
MOVIMIENTOS SOCIALES Y CONCIENCIA ESPIRITUAL
La falta de referencia a las leyes espirituales básicas como los Diez Mandamientos hace imposible una meta común, y eso impidió e impide actualmente la existencia de fuertes movimientos de liberación. Por despreciar la condición espiritual y no proclamar la urgencia cambios de conciencia moral individual, que conduciría a una sociedad libre y justa, impregnada de un sentido ético y trascendente de la vida, se cae en el fanatismo, en el terrorismo, en los nacionalismos, y en la fragmentación partidista y enfrentada de las iniciativas de transformación social.
El resultado final lo tenemos ante nosotros : el triunfo del sistema capitalista neoliberal en diversos países y con diversas máscaras en forma de programas políticos, mientras los perversos organizadores de las guerras son recibidos por el Papa con todos los honores que se niegan a los pobres defensores de la Teología de la Liberación. La conversión al catolicismo o la pleitesía al Papado de los señores de la guerra occidentales dan a esta danza de lo mundano alrededor de la piedra de Pedro un aire entre trágico, cínico y macabro que recuerda la Danza de la Muerte medieval. De nuevo, la espada necesita colocarse bajo palio para tener cobertura moral, y el Vaticano acoge la espada para tener asegurado su propio poder mundial en la esfera de las almas.
Todo está bien organizado, pero…
No hay más que mirar el mundo para darse cuenta de que está peor que nunca: hay más pobreza, más inseguridad, más caos ecológico y más conflictos sociales y entre personas que nunca, lo que demuestra igualmente el fracaso de todos y cada uno de los modelos de pensamiento y cultura de la humanidad. Pues tampoco ha servido la cultura como elemento de liberación y transformación determinante de las acciones humanas. No hay más que mirar a nuestro alrededor para concluir que el materialismo y todas las culturas y filosofías exhibidas como liberadoras han pervertido la libertad y la conciencia de miles de millones de seres humanos.
Es preciso darse cuenta de que sólo un cambio de conciencia hacia una espiritualidad libre, un cambio que trascienda al intelecto y al ego humano inferior tanto como a las doctrinas sociales o religiosas que se apoyan en él, sólo ese tipo de cambio puede modificar la existencia individual y dar a luz otra humanidad. Esta vez sería una humanidad presidida por el Amor, donde serían posibles los grandes ideales liberadores: Libertad, Hermandad, Igualdad, Justicia y Unidad en Dios: los verdaderos contenidos de la humanidad libre. Pero estos no son objetivos humanistas, sino divinos y trascendentales, como lo es nuestro verdadero ser, nuestra alma inmortal, y esos objetivos, como no podía ser de otro modo, van más allá del ego humano y de las doctrinas sociales y religiosas tradicionales que lo amparan o justifican.
La conciencia suprema es la conciencia divina, y cada conciencia humana forma parte de la conciencia cósmica divina... Todo está en Todo como ya descubrieron Lao Tse, Hermes, la filosofía védica siglos antes de la venida de Cristo, Buda, Ghandi y todos los profetas y sabios de antes y después de Cristo, quienes defendieron los valores espirituales y el de la existencia como parte de un recorrido que se repite en la Tierra (la rueda de la Reencarnación) hasta que no seamos capaces de purificar nuestra alma. Entre tanto, la vida como energía de origen divino nos nutre eternamente con o sin cuerpo físico y nuestro objetivo final es armonizarnos con la energía universal, reconciliarnos con Dios de la mano de nuestro Redentor. Esta es la clave; una clave que no es humanista, sino espiritual y más allá de este mundo, pero que actúa también aquí, pues ninguna energía se pierde.
Despertar esta conciencia, desarrollar posibilidades personales y estructuras sociales basadas en principios sagrados, acercarnos a lo divino presente en cada uno de nosotros a la que vez que insertar nuestra energía espiritual en el mundo que nos rodea, es fundamental para el verdadero progreso de la humanidad, que no es tecnológico, que no es el que se pretende que creamos que es, sino progreso interior, progreso moral, acercamiento a Dios por medio de la oración y el trabajo con esta perspectiva: el definitivo triunfo del Ser sobre el tener. Este es el desafío de cada ser humano y el de la humanidad toda, que así será divinizada, y no humanizada, pues demasiado bien humanizada está ya.
Mientras el mundo materialista, basado en el tener, perdure, seguirán desapareciendo especies vegetales y animales, y la muerte de los animales será también, finalmente, la de los hombres y el fin de esta forma de vivir.
¿De quién depende este final? De nuestra actividad en sentido contrario a la corriente mundana imperante o de nuestra pasividad que se deja llevar. ¿Cuánto tiempo le queda a esta civilización? Si leemos la prensa podemos ir anotando datos: de seguir así no puede ser mucho, pero eso sólo Dios lo sabe.
Despertar la conciencia es en este momento la prioridad absoluta. Dios es omnipresente en todo el Cosmos como Vida Universal manifiesta en cada forma de vida. Constituye el corazón del alma humana, su centro vital. Sus leyes básicas son iguales para todos. Si conseguimos uno a uno ordenar y armonizar la energía personal con esas leyes universales, respetar la vida, incluida la vida animal, y la naturaleza toda,-pues todo está sostenido en Dios,- estaremos en condiciones de conseguir ese único progreso personal y social posible basado en la libertad, la igualdad, la justicia, la hermandad y la unidad de todos los hombres, pues formamos parte de todos y de todo, tengamos o no un cuerpo material. Ni siquiera la muerte nos separa de nada (excepto del cuerpo físico), y desde luego, tampoco nos libera de nosotros mismos, pues al fin y al cabo ¿qué somos, sino energía autoconsciente y eterna como tal energía?

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Email del Autor: navarrovalero.patrocinio@yahoo.es
Página web del Autor: http://www.librodearena.com/ondaescrita

Publicado Monday, June 23 2008