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EL FRACASO DEL MATERIALISMO

Por PATROCINIO NAVARRO

El materialismo racionalista y ateo, opuesto a la religión de los púlpitos, y a la vista de los logros en los terrenos de la ciencia y la evolución tecnológica, parecía muy apropiado, a la vista de los resultados primeros, para sostener la creencia en la materia como alternativa del espíritu, y lo material como fuente de aprovisionamiento de un único progreso posible-el progreso material- y de un único paraíso posible: el Estado del Bienestar en el Imperio Capitalista Mundial. ¿Y quién había de disfrutar del Estado del Bienestar? El cuerpo como referencia de sensaciones de placer. Todo para el cuerpo parecía el destino final de todo ese montaje, con algunas pinceladas de barniz cultural y aparente decencia moral, por supuesto. Ante todo, el escaparate. Pero la gente que lo contempla no alcanza a ser feliz cuando ha sido hipnotizada..
Materialismo, progreso y bienestar necesitaban, empero, sustentarse en bases sólidas, ya que la materia es muy inestable debido a su propia naturaleza, y, por otro lado, las leyes del mercado y los progresos materiales se hallan sujetos a muchos avatares. El culto al cuerpo, el hedonismo, el todo-vale significa el reconocimiento de esa inestabilidad de la materia, empezando por la corporal. Ante esto, la muerte es una amenaza que hay que intentar desterrar de nuestro pensamiento, camuflarla bajo lo mundano, esconder en los tanatorios, engañar con todos los goces posibles, porque después de todo, el cuerpo tiene fecha de caducidad. Pero el culto al cuerpo significa a la vez la negación del alma como sujeto principal de la vida humana, y los grandes negocios médicos y farmacéuticos sobre los modos de retrasar la vejez proliferan en las sociedades más ricas.
El Sistema aún no ha encontrado la manera de evitar la muerte, cosa naturalmente imposible, y no solo eso sino que ha descubierto la manera de hacer negocios con ella y a partir ella y se ha convertido, llevando al extremo su codicia y maldad, en una máquina de exterminio a gran escala. Guerras abominables, compañías aseguradoras, funerarias, clérigos, y un largo etc. forman un complejo engranaje industrial donde la muerte es la materia prima.
Sin embargo toda esa trágica telaraña que tiene atrapada a la humanidad a través del mercado, la guerra y la explotación de los pobres produce tsunamis bursátiles y derrumbes inesperados de sectores económicos boyantes - sin descartar la rebelión de hambrientos -que de un día para otro pueden poner en peligro la estabilidad de países enteros y arrasar las expectativas de prosperidad ,si es que aún las tiene alguien dentro de los propios gobernantes y economistas ante lo que sucede a diario y ante el cambio climático que agravará enormemente la situación ya de por sí insostenible a nivel mundial. Y los políticos, como amas de llaves de las multinacionales, resultan tan inestables, escurridizos y poco de fiar como los que pagan sus campañas electorales.
Observen, mientras se agrava la situación mundial, los mensajes tranquilizadores que ya no convencen ni tranquilizan cada vez que surge alguna grave dificultad, porque en lo más hondo hasta quienes los idean no ignoran que todo ciudadano sabe que ante un peligro extremo sus dirigentes no sólo no le sacarán del apuro, sino que se convertirán en parte del problema.
Para que existiese esa estabilidad que desean los poderosos, el universo tendría que cambiar todas sus leyes, ante lo cual el Sistema, por lo que este hace mucho que puso en marcha el principio que vienen aplicando todos los enemigos de la evolución y la justicia: “ata, separa y domina”.Los tres principios de las sombras a quienes sirven.
El mundo material que nos rodea con su aparente sólida realidad, y todo cuanto en él sucede, es ilusorio: está cogido con alfileres. Cualquier un”corralito” bancario tipo Argentina, un derrumbe generalizado de la Bolsa, o una jugada en falso de no se sabe qué circuitos financieros de alto riesgo provoca una catástrofe humanitaria colectiva. Estamos en ello.
No hay nada seguro para quienes pretenden amarrarse a este mundo creyendo que es real y objetivo, excepto una cosa: que todo lo que se puede abarcar con los sentidos externos es como las dunas de los desiertos movidas por el viento de la vida en incesante cambio.
Si no hay progreso espiritual jamás será posible ningún otro, y este viene de la conciencia individual, y nunca de ningún sistema económico y político manipulador que pretenda controlar la vida y la muerte de las gentes. La Historia lo está demostrando.

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Email del Autor: navarrovalero.patrocinio@yahoo.es
Página web del Autor: http://www.librodearena.com/ondaescrita

Publicado Monday, May 12 2008