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La necesidad de vivir es la necesidad de existir
Por Salvador Sánchez Melgar|
Si a un robot se le posibilitase la necesidad de vivir, que es la necesidad que obliga a los seres vivos a pensar; dicho robot podrÃa pensar como los humanos. Un robot podrÃa prescindir de esa necesidad de vivir, ya que la misma energÃa eléctrica que le obliga a funcionar, pondrÃa en funcionamiento esa necesidad de necesitar funcionar equivalente a la necesidad de vivir; teniendo en cuenta que la necesidad robótica se realizarÃa artificialmente y la necesidad de vivir se realiza a través de las sensaciones. La necesidad de existir como forma de vida, es una necesidad de existir transformada evolutivamente en una necesidad de vivir. Esa necesidad es la que obliga a la vida a continuar existiendo como vida. ¿Pero por qué necesitamos vivir?: Porque desde el origen viviente disponemos de esa necesidad de existir, adquirida de la necesidad de existir adecuadamente proporcionada por la adecuada distancia al Sol. Ya desde el origen de la vida, esa adecuada distancia al Sol inducÃa a que nuestro planeta adquiriese esas propiedades calorÃficas idóneas para que surgiese esas tendencias a necesitar esas necesidades de existir adecuadamente, necesidades que evolucionarÃan, en la evolución viviente, en necesidades vivir. Tarde o temprano, emergerÃa cuánticamente infinidades de cúmulos de información con esa tendencia; la tendencia a necesitar existir con esas condiciones calorÃficas idóneas. O sea, que esa permanente adecuada distancia al Sol producirÃa en todo nuestro planeta esa tendencia a necesitar mantener siempre las cualidades idóneas de calor inducido por la ideal distancia al Sol. Con lo cual, ya la siembra de la vida estaba hecha, y estarÃa hecha en cualquier otro planeta del universo en que sus distancias a sus soles fuesen las adecuadas. Esa siembra calorÃfica adecuada, inducirÃa inevitablemente, ya sea subatómica o cuánticamente, a una constante tendencia a existir con las condiciones calorÃfica idóneas. Con lo cual todo lo existente adquirirÃa esa necesidad de mantener ese adecuado calor; pero seguramente sólo se podrÃa adquirir esa necesidad de manera cuántica. Por lo tanto, esa tendencia a necesitar la mejor adaptación calorÃfica se formó cuánticamente de manera inevitable en forma de información. La tendencia ya estaba sembrada por la adecuada distancia al Sol. Sólo hacÃa falta que esa tendencia se mantuviese el tiempo necesario para que surgiese cuánticamente esa necesidad de existir con esa tendencia; que serÃa la necesidad de buscar permanentemente esa adecuada adaptación que le suministraba la adecuada distancia al Sol; adaptación que habÃa que buscarla ya que no todo el planeta tenÃa las mismas condiciones calorÃficas. De esa manera, inevitablemente, surgieron esos cúmulos de información cuántica con esas tendencias, que al necesitar siempre esa adaptación calorÃfica idónea, poco a poco se adaptarÃan a nuevos lugares, los cuales los memorizarÃa ante la necesidad de mantener siempre la adecuada adaptación calorÃfica. A eso se le llama evolución. Y esa es la forma de evolucionar hacia una forma de existir llamado vida. Asà es la vida, asà surgió y asà continuará existiendo. No hay duda de que esa es la forma en como surgió la vida. Quizás el agua sea fundamental para la vida; pero eso no quiere decir que la vida surgiese del agua; sino que, quizás, la vida necesitó el agua para poder evolucionar como materia viviente, pues el agua le permitÃa a la vida poder dominar mejor la materia. Es decir, que la vida es esa tendencia a necesitar la mejor condición calorÃfica posible; tendencia que evolutivamente en la vida ha evolucionado en múltiples tendencias. Todas las tendencias vivientes buscan el mejor bienestar posible, y todas derivan de la tendencia principal ya descrita. O sea, que la vida no vino del espacio exterior; ni la trajeron los extraterrestres; ni es un producto quÃmico; ni surgió por casualidad; etc. La vida siempre ha estado ahà en nuestro planeta y en todos los planetas adecuados para que subsista la vida; porque la vida es la tendencia inevitable de la adecuada distancia a Sol. ¿Qué otra cosa puede ser la vida, sino una constante necesidad de vivir, de buscar siempre la mejor adaptación viviente, porque la vida es la inevitable tendencia de la mejor adaptación planetaria con respecto al Sol? Tendencia que en forma de información ha permitido que permanezca en una forma de existir que ha evolucionado en lo que es la vida. Registrado en Safe Creative el 08/06/2012 Autor: Salvador Sánchez Melgar Http://www.articulosnuevos.blogspot.com Web: http://www.articulosnuevos.blogspot.com Email: salvahola@gmail.com |